Image Alt

entrada-blog

Y el resto de la isla también. Pero no se asusten que es por nuestro bien, esto es, por el de nuestra futura cosecha de uvas que darán vinos estupendos…¡Y no es que ande suelto Satanás!La razón infernal es que entra en acción el AZUFRE en el viñedo, de ahí que haya mañanas que huelen irremediablemente a este polvo mágico. Las viñas ya con las hojas en pleno proceso de extensión de las mismas

Escultura de Tahíche DíazTal y como avisamos hace un par de semanas, ahora toca hablar de LA VINAL Tacoronte-Acentejo, esto es, la bienal de arte y vino que cada “año par” tiene lugar en la comarca vitivinícola. Esta VINAL, que resulta de la conjunción de las palabras vino y bienal, ocurrencia fantástica de Carlos E. Pinto, nació en el año 2006; y hasta la fecha, cuatro ediciones de la misma han tenido lugar. Cada

 Historia, literatura, economía, arquitectura, teatro, viajes, enoturismo, cómic, cine, matemáticas, viticultura, filosofía, arte, rock&roll … Variados aspectos que se han conjugado en el territorio Tacoronte-Acentejo en los últimos años y que han dado como fruto una serie de publicaciones didácticas sobre el mundo vitivinícola y sus relaciones con las artes y las ciencias. Todo ello editado en formato cuaderno cultural llamado VINALETRAS. Temáticas observadas desde un punto de vista local, así como, universal. Y es

“EL QUE NO LA HA HECHO, TIEMPO HA TENIDO O NO HA QUERIDO”La fermentación maloláctica, también conocida en muchos casos como “segunda fermentación” o “fermentación lenta”, ya que sucede prácticamente después de la fermentación alcohólica, es el proceso por el cual el ácido málicose transforma químicamente en ácido láctico. Este ácido puede estar presente en la pulpa de muchas frutas, y la sensación que percibimos cuando esta transformación tiene lugar es como si el

Clic-clac; clic-clac; clic-clac…“En la próxima luna menguante, una cuadrilla de podadores nos podarán con el clic-clac de sus tijeras. ¡Ooooh! ¡Qué chulas quedamos tan bien afeitaditas! Sólo nos dejan tres yemitas para que salgamos con más vigor. Entonces se nota un hormigueo por nuestros vasos…¡Ji, ji, ji, qué cosquilleo! Por dentro se me está moviendo toda la savia. Y como este invierno ha llovido mucho, estamos hidratadas. Mira, mira cómo se nos hinchan

La respiración  se reduce transpiración se detiene, las hojas se desecan y caen. Esto es lo que se conoce como “parada vegetativa”, la viña se despoja de las hojas. En este estado fenológico las yemas de invierno o dormidas aguantan temperaturas muy bajas. Por nuestras condiciones climatológicas -ausencia de heladas ó temperaturas muy bajas-, difícilmente la viña realiza esta parada completamente y se da el fenómeno conocido entre la gente del campo como “abanderamiento

Uuuuuuuaaaaauuuuuhhhhh….¡qué descanso! ¡qué sueño más rico!El período comprendido entre el final de la vendimia y el momento de la poda se conoce tradicionalmente como “reposo del viñedo”.Cual oso que hiberna, la vid atraviesa el período invernal en esta latitud, de manera similar, totalmente letárgica, disfrutando de un merecido reposo vegetativo.Tras la vendimia, entramos en un período temporal en que la parra se va desnudando totalmente de sus hojas. En el caso de las variedades

Vinos de Maceración Carbónica, supongo que habrán oído hablar de este término y sepan en qué consiste, sin embargo, por si no fuera así:“Se echan los racimos enteros, sin despalillar ni romper, en depósitos estancos saturados de anhídrido carbónico. Hay una parte de la uva que se rompe o se aplasta y sufre una fermentación normal, con levaduras, pero hay otra parte que sigue entera y realiza únicamente una fermentación intracelular, dentro de la